Monday, July 18, 2011

Perdido en la glabela

El lugar mas solitario para vivir no se encuentra muy lejos de aqui, no queda en Alaska, ni en algun lugar perdido del Africa, ni mucho menos al lado de Atlantis,el lugar mas solitario para vivir es ese espacio entre tus cejas, justo por encima de donde comienza tu nariz. Es en ese preciso espacio donde me encuentro justamente ahorita, tan cerca de ti que ni me asomo por el campo visual de tu mirada, excepto en esos afortunados dias en que me armo de coraje de deslizarme por tus parpados y hacer de trapecistas en tus pestañas, hasta llegar a colgar de una de ellas, solo asi te acuerdas de que aun existo ahi, pero solo me miras fuera de foco,inalcanzable, sin que aprecies los detalles de mi cara, ni las lineas que dibujan mis mano, y mucho menos lo que digo, ya que mis palabras solo las escucho yo y las pequeñas celulas que conforman tu piel, que para mi desgracia no son las mismas celulas que cambian las ondas de sonido en mensajes neuroquimico, tan solitario es este lugar.

Ahora soy un comensal de tu piel, me alimento de insignificantes particulas que ni tu has de saber que existen en tu cara, ya no respiro como lo hacia antes, de la manera en la que tu respiras. Siento que mi humanidad solo existe en minisculos fragmentos de memorias que se van reemplazando y superponiendo una sobre otra, hasta que se yuxtaponen de tal manera que logro ver el tiempo como la fotografia que guarde antes de que mi relativa inexistencia sucediera, y eso me brinda cierto consuelo, ya que el yo que relativamente existia sigue existiendo, como un collage de fotos cuyos sujetos viven una y otra vez la misma situacion, como insectos atrapados en ambar.

cuestion de horas...

Yo estaba sentado ahi, leyendo unos papelitos que recelaba mas que mi propia desnudez, mientras el vapor de mi cafe se elevaba hasta los cielos, emanando su olor a la periferia de mi asiento y ayudando a mis neuronas a mantener la cohesividad de los diversos pensamientos que transcurrian a traves de mi autopsia cerebral.

¿Que decian los papelitos que estaban en mi mano? Pues estaban llenos de confesiones escritas con algun boligrafo barato y utilzando el papel para envolver cigarrillos que me habia regalado en algun momento una bruja o princesa, pero se me hacia imposible seguir leyendo mas estos pequenos fragiles, recuerdos que cada dia iban borrandose mas rapido que la fe que alguna vez tuvimos todos en nuestra juventud, puesto a que justo en ese momento estabas tu sentada a mi lado.

Sin que te percataras te robe mil besos y sostuve tu mano en la mia mientras lo hacia, perfume me ataco como pequenas agujas en cada centimetro cubico de mi piel y cuando termine de hacerte y deshacerte en mi mente, me volteaste a ver, con esos ojos como espejos, y mis neuronas no pudieron mas, perdi la cordura por menos de un segundo y roce mi dedo indice contra el tuyo, solo para ver que se sentia sostener una gota de lluvia entre los dedos.

No se si te diste cuenta de todo esto, pero lentamente bajaste la mirada y volteaste tu cabeza lentamente hacia otro lado, te paraste mientras soltabas un suspiro y pude ver entre la rajadura de tus labios como la mas pequena porcion de tu lengua se asomaba por entre tus dientes, caminaste a la puerta para salir hacia el pasillo, pero paraste un poquito mas de un segundo, giraste tu cabeza y me volviste a ver un poquito menos de un segundo y cuando desperte de mi estupor me di cuenta que sonrei un poco mas de un minuto y que tu no dejaste de reir hasta que se oculto el sol.